La verdad de mi fotografía Boudoir. ¿Quién es Cristina Marrodán?

Ha llegado el momento de presentarse. Me he dado cuenta de que siempre trato de conocer un poquito mejor a la persona que se pone delante de mi cámara. Es realmente importante para mi modo de fotografiar. En ocasiones nos conocemos antes de la sesión, tomamos un café. Otras veces charlamos un rato antes de empezar. Soltáis los nervios, os emocionáis, me habláis un poco sobre vosotras.

 ¿Pero y de mi? no suelo contar nada.

¿Quién es Cristina? ¿Cómo empezó todo su trabajo? Tan importante es que os conozca como que me conozcáis a mí. Después de pensarlo mucho he decidido que este es el lugar y el momento.

Allá voy.

Como ya sabréis soy fotógrafa y una de mis especialidades es el Boudoir. Cuando comencé a retratar a mujeres no sabía que mi estilo pertenecía a un campo concreto de la fotografía, o que al menos parecía tener relación con él. En verdad no sabía gran cosa puesto que mis primeras imágenes fueron de mi misma. Me retrataba mucho. 

Tenía unos 15 años cuando la primera cámara, una pequeña Kodak, llegó a mis manos pero no sería hasta los 17 cuando empezaría a darle sentido de verdad.

Fue con esa edad cuando perdí la virginidad, con un hombre, que abusó de mi sexual y psicologicamente, durante 4 largos años.

Se me acaba de poner un nudo en el estómago al escribir esto. Tengo náuseas. Y las ganas de borrar toda la entrada del blog para hacer como si nada, hablar de otra cosa, no deja de rondarme. Pero no lo voy a hacer porque en ese momento empezó todo.

 

Uno de mis mayores miedos siempre ha sido que esto afecte a la visión que tiene la gente de mi trabajo. Que sientan pena por mi, que me traten de víctima, que se apiaden. Es algo que me aterra aún hoy. A pesar de que ya han pasado 10 años y por suerte, la visión de la sociedad es diferente. 

La vergüenza, la culpa, el asco, el miedo, las inseguridades… se apoderaban de mi. Era un bucle. Nadie lo sabía, aunque varias personas lo intuían (principalmente mi madre) Yo mentía bien, era una experta en eso. Vivía dos vidas. Una en la que aparentaba normalidad, una chica un poco tímida y cerrada, centrada en sus cosas. Y otra en que vivía amenazada si hablaba. Muerta de miedo durante 4 años. Terminé de desarrollar una enfermedad que ya arrastraba desde muy niña (por motivos que aun desconozco); la ansiedad. Los ataques que empezaron siendo leves y puntuales terminaron convirtiéndose en recurrentes y se alargaban en el tiempo dejándome exhausta, perdida. Sin duda los peores momentos de mi vida los he vivido aquí, cuando la ansiedad ha venido a verme. Me consumía rápido, llegué a pesar 42 kilos, sufría de despersonalización severa cuando un ataque era muy fuerte. 

Voy a cumplir 29 años y aun necesito medicación para esto. Pero no pasa nada, estoy en proceso de dejarlo.

En su momento, cuando insinuaba algo sobre aquello, sentí el rechazo de muchas personas. La indiferencia de mi familia me traumó. (Supongo que se les hizo grande y no sabían cómo “estar”) Cuando quise mirar a mi alrededor no había nadie. Nadie se quedó.  ¿Os habéis dado cuenta, de que parece que la gente se esfuma cuando algo va muy mal? Si quieres salir del hoyo Cristina, vas a tener que hacerlo sola: me dije.

Así fue.

 

Empecé la terapia conmigo misma porque la psicóloga que tuve no me ayudó mucho. Aquí es donde entra en escena la fotografía, mi salvación. Ya que no expresaba lo que me había ocurrido, ni en ese momento ni tampoco antes, vi que tenía que sacarlo de alguna manera. Las fotos eran malísimas pero conseguía expresarme y al final eso me aliviaba. 

 

No obstante sabía que el camino sería largo. Tenía que reaprenderlo todo. Cómo tener una relación sana y cómo intimar, cómo superar las inseguridades, cómo perder el miedo constante, cómo dejar de sentir asco, cómo cuidarme, quererme, perdonarme.

Aprendí que las cosas más horribles que pueden decirte y hacerte son aquellas que te dices y te haces a ti mismo. ¿Somos nuestro peor enemigo? Sí, sin duda. Perdonarme por como me trataba y lo mal que me hablaba, lo mucho que me insultaba.. fue sin duda lo más complicado. Perdonarle a él interiormente me costó menos. ¿Entonces, en serio le perdonaste? Sí, el odio y el resentimiento me estaban matando y convirtiéndome en una persona que en verdad no quería ser. Fue liberador. Costoso y doloroso, pero liberador.

¿Cómo hice todo esto? leí mucho. Devoraba libros de autoayuda y psicología (libros muy muy buenos) que me ayudaron a afrontar con ejercicios la mayoría de los problemas. Para los más graves y profundos recurrí a una coach; Mónica. Con ella vino la parte del perdón y el impulso que necesitaba para seguir con la fotografía.  También mi ex pareja ha sido sin duda la persona más valiente y paciente del mundo. Una buena parte de la Cristina que soy hoy, es gracias a él. Apareció en uno de los peores momentos y se quedó. Me enseñó tantas cosas que no tengo palabras para expresar aquí todo mi agradecimiento. 

 

De todo este caos quería, necesitaba, sacar algo bueno. Con el tiempo conocí a mujeres que habían pasado por cosas semejantes y no podía quedarme de brazos cruzados. Yo que había superado todo eso. Que ya era capaz de mirarme a un espejo sin darme asco. Que ya había aprendido a tener una relación sana, a decir esto sí y esto no. A mil cosas… Yo que había sido fuerte para mi, quería ser fuerte para los demás y ayudar. Necesitaba de todo corazón tender mi mano a otras mujeres con mi trabajo, con mi esfuerzo, con mi sensibilidad para mejorar su autoestima y la forma en que se tratan a ellas mismas.

Así nació el Boudoir.

Y renací yo.

Como dijo Oprah Winfrey y tengo tatuado en mi brazo. “Turn your wounds into wisdom”

12 comentarios en “La verdad de mi fotografía Boudoir. ¿Quién es Cristina Marrodán?”

  1. Increíble Cristina…
    De verdad que se me ha puesto la piel de gallina mientras leía cada frase. No sé el tiempo que habrás dedicado a escribir todo esto, pero ha tenido que ser muy duro. Pensando siempre en saber si lo estás expresando exactamente como quieres que se lea desde fuera (ya que a mí me parece muy complicado expresar sentimientos y sensaciones con palabras, creo que siempre se quedan cortos y que ojalá existiera el poder tocar a alguien y transmitir exactamente el cómo te sientes….se ahorrarían tantos malentendidos, tanto tiempo…).
    Me pareces tremendamente valiente al compartir públicamente algo así, sabiendo que hoy en día criticar y crear prejuicios es el hobbie de la gente.
    Pero lo que me parece más impresionante aún es que hayas podido canalizar toda esa oscuridad de tu vida en algo tan sincero y precioso como lo son tus fotografías…creo que poder pasar de lo más oscuro de tu alma hacia la luz, y por el camino poder plasmarlo de diferentes formas, posturas y colores en un instante…en una imagen…
    Ahora entiendo que tus fotografías digan tanto…
    Siempre he pensado que las personas que hemos experimentado con tanta fuerza el dolor, el autocastigo mental y espiritual o incluso físico…tenemos un don para ver el verdadero alma de las personas, pero tú vas más allá…tú a parte de verlo, lo plasmas y haces que otros lo vean también. Haces que incluso las personas vacías que sólo ven recipientes en otros, vean el contenido, lo que a simple vista nadie ve ni se molesta en ver.

    Así que sólo puedo decir… GRACIAS, gracias por explicar tan fielmente tu experiencia, esa parte de tu vida. Aún con miedo, creo que ha sido la lectura más sincera e intensa que he tenido en mucho tiempo.
    Por favor, jamás dejes de hacer lo que haces…
    Un abrazo enorme.

    • Hola Sade! Le he dedicado pocas horas a escribir pero más a pensar. Al final ha salido solo. Tienes razón en que es complicado expresar cosas tan personales que solo tú has sentido. Nadie va a poder sentirlo igual nunca… por eso lo más importante es lo que haces después con todo ese sentimiento. Gracias por tus palabras hacia mi trabajo, me ha emocionado mucho leerte.
      Espero que en tu camino encuentres también mucha paz y que de alguna manera sigas ahí, leyéndome.
      Un beso muy grande!

  2. Brutal Cris.
    Hay que ser muy valiente para escribir estas palabras. Tu fotografía Boudoir tiene algo que la hace única e inigualable. Veo una foto y se que es tuya, y es porque TÚ estás detrás. Tiene tu alma.
    Que solo te pasen cosas bonitas.

  3. Gracias por este texto, Cristina.
    Yo he pasado por una situación muy similar y aún estoy dando los primeros pasos para salir de la depresión y la ansiedad.
    Me ha emocionado muchísimo leerte y me ha motivado. Tus fotografías son muy especiales, y tus autorretratos, aun sin saber tu historia, siempre son muy poderosos.
    Muchas gracias por compartir tu camino y tu arte!!!!!!!!!

    • Marina, el camino puede ser largo a veces y hacerse duro. Pero si algo he aprendido es que nos hace millones de veces más fuerte. Ten claro eso. Si alguna vez necesitas hablar o un café, aquí estoy. Gracias a ti y un abrazo grande!

  4. Cris…
    Esa magia que desprendes y que contagias cuenta muchas cosas pero sobre todo lo fuerte que eres y el alma tan bonito que tienes.
    Eres una mujer muy valiente a la que es un verdadero placer tener en su vida y yo tengo esa suerte.
    Al leer esto no me salian las palabras solo queria darte un abrazo y quedarnos en silencio…
    Lo haremos.
    GRACIAS Y MAS GRACIAS POR HACER QUE EXISTA ALGUIEN COMO TU EN EL MUNDO.

  5. Es complicado encontrar la manera adecuada de expresar la cantidad de sentimientos que me han provocado leer tu escrito. Se me hace muy complicado, de verdad, elegir las palabras. Eres una persona que, sin conocerte, transmites calma y belleza. Llevo siguiendo tus fotografías desde hace muchísimo tiempo y aún no podría elegir mi favorita. Tienes ese algo tan tuyo que hace que una imagen no solo muestre, sino que también cuenta, te invita y te absorbe. Tu arte, provenga de donde provenga, emociona. Gracias por hacerte transparente, eres increíble Cristina.

    • Hola Ale! gracias por estar ahí y por leerme. Espero que los sentimientos que ha provocado en ti puedan servirte de alguna manera. Un abrazo enorme.

  6. Te conozco prácticamente desde tus inicios y siempre he comprendido que algo había detrás de tanto autorretrato. Sólo puedo decirte que me alegro muchísimo de que hayas conseguido salir de ese agujero negro tan feo, y más mediante la fotografía… Creo que jamás conseguiría ponerme delante de tu objetivo, por mi complejo… Pero es genial que, después de todas esas vivencias, hayas conseguido sacar algo tan bueno (y bonito) como retratar a otras mujeres.

    Te mando un abrazo enorme desde el norte y tengo muchas ganas de conocerte <3

    • Hola María! Gracias por estar al tanto todos estos años de mi trabajo. También por tus palabras. No me gusta la palabra “jamás” asi que si algún día nos conocemos (que seguro que si) espero quitártela de la cabeza. Dudo mucho que no puedas superarte a ti misma. Un beso grande!

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